ALCUÉSCAR

 

 

    Esta es la Casa Madre del Instituto religioso. Aquí nació la Obra en aquella noche del 31 de julio al 1 de agosto de 1939.

 

         La Casa en la que actualmente vivimos es la tercera casa que el P.Leocadio tiene en esta localidad,

pues todo comienza en la casa que tiene alquilada frente al atrio de la Iglesia; bueno sólo le alquilaron la parte

trasera de la misma, nunca la parte más noble, podríamos decir. Al poco tiempo, 1942-43 se trasladaron a

un antiguo cuartel de la Guardia Civil hasta 1959 que se trasladaron a la actual y definitiva casa: ésta más

amplia y cómoda  que aquellas otras.

 

         En esta Casa se ora y se trabaja. La oración en común: Eucaristía, Oficio Divino, Adoración Eucarística,

Rezo del Sto. Rosario, oración en silencio. La Hora de Dios. Las visitas personales al Sagrario, y las devociones personales.

 

El trabajo aquí es múltiple: la atención a las personas residentes, Casa de la misericordia (60 personas) y

todo cuanto esto conlleva de aseo personal, medicación, visitas a médicos, paseos, talleres, limpieza, charlas personales

y a todos, oración con ellos, etc. Atención a grupos de niños y jóvenes, Formación Cristiana, por medio de catequesis,

charlas, convivencias, campamentos, deporte, etc. atención a Parroquias; capellanía del Centro de grandes inválidos del Imserso. Acogida de peregrinos. Editar la revista Luz de Redención, que es mensual. Hay residencia sacerdotal.

Se atiende a religiosas mediante Retiros, Ejercicios Espirituales y Confesiones y Dirección Espiritual.

Es la casa de Formación: aspirantado, postulantado y noviciado. Aquí está el archivo general de la Obra,

y se está llevando a cabo el proceso de beatificación del Fundador. Hay una casa de retiro en el Valle de la Jara.

Todo lo que supone mantener la casa acogedora y en buen estado para los grupos que o las personas y familias que nos visitan.

Es la residencia del Superior General. 

 

Es ésta una casa muy abierta, y procura ser “el palacio del pobre” tal y como nos enseñó el Fundador; a todos

acoge con suma fraternidad y especial caridad. Creemos y pensamos que esta Casa es el milagro de la Providencia.

El Señor nos sustenta y nutre y alimenta con su Eucaristía y con sus ayudas por medio de personas o Instituciones.

 

Formar cristianamente a los niños y jóvenes y atender a los pobres y desvalidos, plan que se viene cumpliendo

con fidelidad y que responde a la promesa hecha por nuestro Fundador al Señor y a la Virgen en la noche de la “inspiración”.

Este plan fue y es la tarea de nosotros, sus seguidores, en el Instituto que fundó de “Esclavos de María y de los Pobres”.

 

         Esta comunidad expresa la entrega pujante y viva que oferta la juventud y la ilusión por asemejarse cada vez más

a Cristo, en la atención a los más pobres, especialmente. Se pone de relieve uno de los pilares de nuestra espiritualidad:

amor a los pobres.