Es la
primera Fundación de
esta nueva presencia de los
Esclavos de María y de los Pobres en la localidad de Torrijos, provincia y
Archidiócesis de Toledo.
Por
hogar encuentran un antiguo colegio en medio de este pueblo de la meseta
manchega toledana, en las viejas
llanuras de Castilla, la que bien
sabe guardar sus ancestros y cantar coplas a sus antepasados, se alza con
sencillez
y reciedumbre, no muy lejos
de la ciudad imperial. Les toca a los primeros que inician la fundación adecuar
y limpiar
dicha Casa; lo hacen con gran
ilusión pues los primeros niños están por llegar.
Llamados y conocidos por los
vecinos de la población y de su arciprestazgo y Archidiócesis, "los frayles".
En esta Casa se ora y se
trabaja. La oración en común: Eucaristía, Oficio Divino, Adoración Eucarística,
Rezo del Sto. Rosario, oración en silencio.
Y el trabajo: la educación integral,
se atiende una Parroquia, poco
después se inaugura un Albergue para transeúntes, que a posteriori y con el
paso del
tiempo se convierte en Casa de
misericordia. Como hilo conductor de estas realidades aparece y se va
convirtiendo poco
a poco la casa/comunidad en
un foco de espiritualidad donde muchas personas acuden a esta casa a orar y
buscar ayuda
o consejo espiritual, en
cualquier momento, pues es ésta una casa muy acogedora y muy abierta.
Manifiesta
de los pilares de nuestra espiritualidad.